miércoles, 30 de marzo de 2011

El Gran Hermano de la AMC

Desde que se estrenó la cuarta temporada de Mad Men ya se hablaba de que podía ser la última. La cantidad de premios y las críticas sumaban puntos a favor, pero los índices de audiencia no acompañaban. Así vivimos la última temporada de las aventuras y desventuras (más desventuras) de Don Draper y compañía hasta que llegó el fin, uno de los mejores finales de temporada que yo he visto en mucho tiempo. Pero no suficiente, la serie no se podía terminar así.
Desde entonces, noticias y más noticias, silencios de meses, contradicciones, acuerdos y desacuerdos hasta que nos llegó, por fin, la noticia de la renovación de la serie por una temporada más. Pero parece que las buenas noticias nunca pueden ser completas. Al parecer el creador de Mad Men, Matthew Weiner, y la cadena AMC no terminan de ponerse de acuerdo sobre varios aspectos, entre ellos el porcentaje de ingresos por publicidad (esto empieza a parecer fútbol también). Pero mi sorpresa llega cuando me entero de que, al parecer, la AMC exige a Matthew Weiner la eliminación de dos personajes para poder continuar con la serie. Esto ha llevado a un debate infinito en internet y en medios especializados. Os dejo el enlace a tres opiniones de las que he estado leyendo por ahí: son de www.slate.com , de la Vanity Fair y de The Atlantic.
La pregunta es clara: ¿a quién nos cargamos y por qué? La mayoría de las webs coinciden en que Betty tiene muchas posibilidades de desparecer y, si se trata de abaratar costes, probablemente sería una de las opciones con más puntos. De todos modos, Betty siempre ha sido un icono, aunque últimamente solo visual, dentro de esa serie. 
Lo que está claro, al menos en mi opinión, es que hay tres personajes intocables: Don Draper: evidentemente no te puedes cargar al protagonista, al héroe de la historia. Hay que darle un sentido a la vida de este hombre; Peggy Olson, su protegida, su alumna aventajada, su nosequé, un personaje que ha crecido con la serie; Joan Holloway: igual es una debilidad propia, pero si se cargan a Joan, se cargan la serie, para mi. No solo porque termina la cuarta temporada con una nueva trama para ella, sino porque Joan reprensenta la estética y la actitud de la mujer de esa época, lo que, para mí, es Mad Men.

Así que hay tres "salvados", a partir de ahí todo es negociable.

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