martes, 21 de septiembre de 2010

No me refiero a casarme contigo

Puedo decir oficialmente que el pasado sábado 18 de septiembre me quedé sin palabras. A eso de las once de la noche creí que nunca más podría pronunciar una palabra, ni una frase coherente, nada, solo balbuceaba y sonreía. ¿La culpa? de un caballero llamado Luis Ramiro.

Llevaba meses con la entrada comprada y semanas, muchas, dando el coñazo a todos mis amigos, conocidos y contactos de facebook al grito de "¡nos vemos en la joy!". Y nos vimos las caras, al menos Luis y yo nos las vimos, porque Luis es de la gente que mira al cantar; quizás porque está acostumbrado a tocar en sitios pequeños y tener a la gente cerca, pero el sábado, más que nunca, Luis tenía los ojos muy abiertos. Él también llevaba meses recordándonos nuestra cita. Era una cita importante y se notaba, un concierto especial. Lo sentí como un concierto íntimo lleno de personas. Como si hubieran juntado a toda la gente que va a verle a Libertad 8, Galileo, Luz de Gas, Pachamama, La terturlia, Pay pay y demás garitos de toda España; todos juntitos allí, acostumbrados a su intimidad pero con aires de rock and roll.

Luis es un tipo sencillo, "de barrio" como dice él, agradecido a los que le escuchamos por permitirle vivir de la música. Pero no un "gracias, sois los mejores", es más bien un "te tiro a la cara el corazón en cada concierto" (aunque en la canción signifique otra cosa). Luis tenía los ojos abiertos, muy abiertos, miraba, sonreía y a veces parecía que quería bajarse del escenario y darnos un abrazo uno por uno (estoy segura de que lo habría hecho si hubiera tenido tiempo). Ya se sabe, es un romántico...aunque mientras te lo dice ponga cara de niño pillo de 11 años al que no le confiarías ni uno de tus juguetes; y aun así no puedes evitar quererle. No sólo por como es, sino por lo que escribe.Es el talento hecho cantautor, escribe sobre cualquier cosa y siempre tan cerca de la perfección que ni el ojo de halcón encontraría la distancia que los separa.

Me encantaría poder hacer una crónica exhaustiva del concierto, deciros que empezó con "Diecisiete" y acabó con "La distancia"; que nos presentó a su amigo Rafa Pons (gran cantautor) y cantaron "Mayo de 2002"; que nos reímos con la historia dela chica desnuda que doblaba ropa; que jugamos con globos y nadamos en pompas de jabón; que cantó "Romper" y a mí me estallaron todos los sentimientos; que salió su "hermano" Marwan y se marcaron "Dos coplas"; que nos regaló "Relocos y recuerdos" y mis lágrimas pedían permiso para salir... tantas canciones, tantas cosas... pero, como he dicho, no tengo palabras, no las tengo y no se cuando las voy a recuperar.

La gente que me conoce lleva dos días preguntándome: "¿qué tal el concierto?" y a mi solo me sale decir: "bien" con la sonrisilla que se nos pone cuando nos gusta un chico y no podemos evitarlo. ¡qué le vamosa hacer! supongo que yo también soy una romántica...

Eso sí, si algún día tuviera valor me encantaría ponerme delante de Luis Ramiro, mirarle a los ojos y decirle que mi crónica del concierto solo tiene una palabra repetida, la única que queda en mi vocabulario:

GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS

No hay comentarios:

Publicar un comentario