lunes, 13 de septiembre de 2010

Persons Unknown ha sido la serie del verano. Más allá de momentos adolescentes y entretenimientos ocasionales con la CIA y la vuelta de Mohinder a la televisión, la serie de la NBC ha cuajado una temporada única bastante decente. Quizá tenga que ver con que en verano la calidad de las series brilla por su ausencia, bueno, en general las series brillan por su ausencia y, sin contar la espectacular Mad Men, no hay nada que me haga perder horas de sueño.
Con Persons unknown se nos presenta una historia más psicológica que narrativa; una historia en la que importan mucho más los pensamientos que las acciones, y no será que no hay acciones. Pero aquí lo que prima es la fortaleza mental de los peronajes, porque Persons unknown es una serie de situaciones límite, como Lost (salvando las distancias, por supuesto).
Su mayor virtud es que está concebida para empezar y acabar. Son 13 capítulos y ya está, y eso es algo que yo valoro bastante.
Vemos el secuestro de una mujer en un parque, mientras estaba con su hija, y luego la vemos despertar, a ella y a otras 6 personas, en un hotel. A partir de ahí empieza una historia de supervivencia, dudas, traiciones y desconfianza. Todo ello en el marco de una ciudad fantasma en mitad de ninguna parte sólo habitada por gente que forma parte del "programa": un recepcionista de lo más creepy que yo he visto últimamente en televisión...aunque termina por perder bastante y un montón de chinos que les proporcionan todas las comidas del día y algo más.
De manera paralela un periodista comienza una investigación sobre desapariciones sospechosas hasta darse cuenta de que esas desapariciones podrían estar relacionadas. Inicia su propia aventura, juntos a su jefa y actual pareja que les llevará por distintas partes del mundo y un montón de peligros.
Las dos historias transcurren de manera paralela y a veces esta segunda historia es la que se vuelve un poco incomprensible. El espectador no llega a entender muy bien la obsesión de este periodista y su acompañante por descubrir la verdad, incluso después de conocer la relación de Renbe con uno de los personajes no se entiende los riesgos que corren. Bueno, en realidad no solo los riesgos que corren sino que su historia, en general, es la que se queda más coja. Se supone que ante tal conspiración mundial en la que todo el mundo se encuentra vigilado como en un Gran Hermano, ellos dos son capaces de moverse de ciudad en ciudad, de país en país; si bien es cierto que son capturados en numerosas ocasiones, también es verdad que son igualmente liberados e incluso consiguen entrar en una de las ciudades del "programa" y salir de ella. A mi no termina de convencerme el espíritu aventurero de estos dos. Él, a veces, parece movido por un efecto romántico de reconquista hacia su ex-mujer y de protección hacia su hija, pero luego convence a su actual novia de que no es así y los dos siguen su aventura como si nada. No creo que el espíritu periodístico lleve hasta estos límites a nadie.
Mientras, dentro de la ciudad los 7 secuestrados inician una dura convivencia de desconfianzas. Todos ellos son muy distintos, de origen, de personalidad, de fortaleza mental, pero, al final, todos deben hacer frente a la misma situación para intentar salir de allí o, al menos, sobrevivir en ese lugar.

Desde un principio sabemos que Janet será más protagonista que los demás; de hecho, es de la única que vemos el secuestro. Pronto nos daremos cuenta de que todo gira en torno a ella. Es una mujer bastante sencilla, o por lo menos parecía serlo fuera. Dentro de la ciudad lo único que le preocupa es volver a ver a su hija. Su relación con su madre también hace que todo en su personaje se mueva alrededor de la familia. Evidentemente si teníamos a un personaje femenino casi protagonista, había que darle un personaje masculino que lo acompañara. Es Joe, el hombre misterioso. No habla mucho, parece mantener la calma en la mayoría de las ocasiones y todos, menos Janet, comienzan a sospechar de él en determinado momento. Hacia la mitad de la serie descubriremos que no se equivocaban del todo. Aun así, Joe no cambia su manera de ser, al menos no con Janet lo que le trae la mayoría de los problemas en los que se ve envuelto durante la temporada.
Tori es la típica niña rica rebelde. Es hija del embajador de Estados Unidos en el Vaticano y cree que todo gira a su alrededor. De hecho, intenta convencer a todos de que la principal causa de que estén todos allí es que se trata de una venganza de su padre hacia ella. Es un personaje bastante simple, en realidad, casi todos los son, salvo Janet y Joe. Porque Blackhman y Charlie no son mucho más profundos. Blackman es el típico hombre de mediana edad que no destaca por nada y que trata de llamar la atención con bromas absurdas y muchas veces de mal gusto. No consigue que nadie le haga caso ni que escuche sus opiniones en las decisiones que se han de tomar en la ciudad así que a veces recurre al chantaje o a la fuerza para conseguirlo...no le traerá buenos resultados de todas formas. Charlie, por su parte, es un hombre más cultivado al que el resto de habitantes parece respetar más, pero que tampoco parece tener un papel relevante en la serie.
Tampoco consiguen hacer sombra a Janet y Joe ni Moira ni Graham. Moira se presenta como un personaje bastante interesante porque emana un halo de misterio a su alrededor que no se sabe muy bien de donde viene ni por qué. Es la que tiene algún conocimiento de medicina y, por tanto, la que ayuda cuando se produce incidente. Al principio todo el misterio parece relacionado con su orientación sexual ya que mira a Tori de una manera un tanto distinta a como mira a los demás; luego descubrimos que sus conocimientos sanitarios se deben aque estuvo en una clínica psiquiátrica, pero como paciente. Tori desaparece de la ciudad y tanto esto como su pasado no parece afectar demasidao a su comportamiento ni esto al resto de habitantes. Inicia una relación más estrecha con Graham, un militar musulmán bastante atormentado con la guerra. En las escenas de acción participa activamente y con bastante frialdad, pero no confia en nadie, ni en Moira en muchas ocasiones, a pesar de que han iniciado una relación ya no estrecha sino amorosa. Pero incluso eso no consigue hacer sombra a lo que está pasando entre Joe y Janet. Más aun cuando empiezan a descubrirse los secretos de Joe.
Persons Unknown ha conseguido mantener las expectativas, mantener la tensión durante sus 13 capítulos, a pesar de tener un par de ellos de bajón, como lo tuvo Flashforward, es inevitable. Pero no importó visto el final. Resulta bastante curioso la manera de engañar a los jefes del programa para escapar, teniendo en cuenta que todo lo ven, todo lo vigilan y actúan sobre ello, pero bueno, tenía que existir una manera...o no... Persons unknown crece según vamos conociendo secretos y a los secuestrados no les queda más remedio que interactuar con sus secuestradores. Aparece Liam y consigue desestabilizar a Joe, más aun si cabe; y consigue también que Janet se vuelva fría, calculadora, capaz de hacer cualquier cosa para conseguir sus objetivos. Una vez que sabe que no puede confiar en nadie, ha decidido hacer la guerra por su cuenta, lo que hace también que el resto empiece a desconfiar de ella.
Y lo mejor que tiene Persons unknown es su final. Para las series de suspense/intriga medio sobrenatural, de movidas psicológicas es muy difícil hacer un final convincente. A Lost le pasó, a Héroes también, a muchas series les pasa. Pero a Persons Unknown no. Tiene un final en la dirección en la que ha ido la serie durante los 13 capítulos. Yo, habría dado otro final a Janet y Joe; habría incluido a Janet en el nivel 1 del programa junto a Joe, para que fingieran juntos en el hotel, al menos una vez, para poder ver un último cruce de miradas. Pero aun así es un paso adelante en cuanto a finales no estándar, no felices; es lo que le correspondía a una serie como esta.
Deja lagunas, preguntas sin responder y alguna que otra decepción romántica, pero dado el carácter de la serie a mi me ha dejado satisfecha.

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